Freddy Ehlers

Freddy Ehlers

Freddy Ehlers: “A los iberoamericanos nos une el hecho de que somos una sola familia”

Fotografía: EFE/Paolo Aguilar
Texto: Macarena Soto

Freddy Ehlers Zurita nació en Quito el 30 de noviembre de 1945. Además de formarse y ejercer como periodista, es poeta, activista, presentador de televisión y político. Fue Secretario General de la Comunidad Andina y ministro de Turismo de Ecuador y desde 2010 es Secretario del Buen Vivir.

Quito.- El secretario del Buen Vivir no se despega de su sombrero blanco ni de su vocación de comunicador pese a que lleve ya varias décadas en la vida política ecuatoriana y andina, desde donde reflexiona sobre Iberoamérica y recuerda que lo que nos une “es el hecho de que somos una sola familia”.

“Nos une la poesía, la música, la esencia del humor, la comida, el hecho de que somos una sola familia, la familia iberoamericana”, resuelve tranquilo, antes de insistir en que el cambio del ser humano en su relación con los demás y la naturaleza es imprescindible para alcanzar la felicidad.

Para Freddy Ehlers (Quito, 1945) el sentimiento iberoamericano también está marcado por cuestiones cotidianas como que una victoria de un deportista de otro país de la región se convierta en una alegría para el resto.

“El otro día veíamos cómo ganaba (en los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro) el saltador de pértiga de Brasil (Thiago Braz da Silva) o cuando triunfaba España y todo el mundo se alegra, creo que hay un sentido familiar en lo iberoamericano y creo que eso es muy importante”, ejemplifica.

Considera que con el paso de los años, ha habido un aumento en “la consciencia de la importancia de lo latinoamericano y lo iberoamericano”, algo que se produce porque “en este lado del océano, como en los otros países, hablamos un idioma y tenemos una tradición que nos une”.

DE IDENTIDADES Y FRONTERAS

“Creo que ha habido grandes avances, se nos identifica más y mejor”, opina antes de asegurar que también la relación entre los países de la región ha mejorado: “las fronteras se van borrando por diversas causas”.

Apunta a que las Cumbres, a sus 25 años, deberían incorporar aún más la participación de la sociedad civil para que “no tengan una presencia sólo de tipo político” y se genere así un mayor interés por parte de la ciudadanía.

“La gente se acuerda de los corredores de las Olimpiadas, de los campeonatos de fútbol pero no se acuerda de las declaraciones; creo que este es un mundo en el que no debería haber declaraciones, sino acciones”, reflexiona.

MAYOR PRESENCIA EN RRSS

En ese sentido, piensa que “sería bueno” que en estas reuniones de presidentes y jefes de Estado cada país presentara material audiovisual para hacer llegar a las redes sociales, en el que se explique qué se ha hecho durante ese periodo.
“Que se haga un video de tres minutos y se ponga en las redes. Qué ha hecho Paraguay, qué ha hecho España, Ecuador, México, todos los países iberoamericanos y que haya una mayor presencia social del mundo de la sociedad civil, del pueblo, de quienes están actuando y construyendo nuestra sociedades”, sugiere.

Pese a su firme optimismo, no deja pasar la oportunidad para recordar que aunque ya “se han solucionado los conflictos militares entre los países, existe otro tipo de problemas”, entre los que destaca la cuestión medioambiental, “una tarea pendiente que tenemos”.

Observador incansable de su país, asegura que, por su “diversidad” y su “biodiversidad”, Ecuador es “el resumen de América Latina” así como “América Latina es el resumen del mundo”.

IBEROAMÉRICA: LA RAZA CÓSMICA

“En Iberoamérica en general y Latinoamérica en particular está la respuesta a la mayoría de los problemas del mundo”, prosigue para citar al mexicano José Vasconcelos y calificar a América Latina como ‘la raza cósmica’ ya que, a su juicio, posee “una mezcla de todas las culturas del mundo”.

Así, asegura que en la región “tenemos dos problemas interrelacionados gravísimos: la afectación del medio ambiente que nos lleva a la posibilidad de que se acabe la vida en la Tierra y un consumismo salvaje”.

“Tenemos más de lo que necesitamos en términos generales o tenemos muchas cosas que no necesitamos, el gran problema es que la lucha contra la pobreza termina en la creación de más consumistas”, critica.

Ehlers lleva tres años al frente de la Secretaría del Buen Vivir, que recoge la propuesta de Ecuador, Bolivia y Bután así como el ideario Inca de Sumak Kawsay que se fundamenta en el respeto a la diversidad y en una vida en consonancia con uno mismo, el resto de seres humanos y la naturaleza.

Según explica, el presidente Rafael Correa tomó “consciencia de que es importante no solo la gran transformación que ha existido en Ecuador a nivel de comunicaciones, hospitales, escuelas … sino que había que incidir más en el cambio del ser humano”.

“Las carreteras no tienen mayor sentido si no cambian los conductores”, dice y advierte de que este “no es solo un problema de Ecuador sino de todo el mundo” así como que la propuesta de los tres países es “para el mundo”.

Se congratula porque instituciones multilaterales como Naciones Unidas, centros de pensamiento y grandes universidades “le prestan atención” a esta corriente y se dan cuenta de que “es importante el cambio interno del ser humano para que seamos mejores”.

“Si nosotros no cambiamos, no va a cambiar nada; no lo van a cambiar los presidentes, la política, las reuniones, lo va a cambiar la persona”, subraya y asegura que se trata de un concepto exportable a otros países.

“Hemos creado un mundo en el que solo lo material importa, es algo que está cambiando en muchos jóvenes y es una buena noticia, que el progreso, el bienestar y el desarrollo no deben ser medidos únicamente a nivel material, del dinero, sino de la satisfacción que uno tiene”, insiste.

Una ideología que su gobierno quiere compartir con el resto de Iberoamérica, donde “algunos de los valores” como el de la “solidaridad” están “más presentes que en otros sectores”: “aún existe ese concepto de no aislarse como esta sucediendo en el mundo moderno, y en eso nosotros podemos enseñar muchísimo”.

“Darcy Ribeiro decía que nuestro patrimonio fundamental es la alegría de vivir, ¿para qué sirve la vida? ¿qué nos lleva a la felicidad? Es fundamental encontrar esa alegría de vivir que tenemos los humanos en la relación entre seres humanos y con la naturaleza”, zanja haciendo referencia una vez más a un intelectual de la región.